La catástrofe demográfica andina

 

Noble David CookLa catástrofe demográfica andina. Perú 1520-1620 Lima: Fondo Editorial Pontificia Universidad Católica del Perú, Colección Estudios Andinos. Traducción de Javier Flores Espinoza 416 pp.

Noble David Cook La catástrofe demográfica andina. Perú 1520-1620 Lima: Fondo Editorial Pontificia Universidad Católica del Perú, Colección Estudios Andinos. Traducción de Javier Flores Espinoza 416 pp.

Puede decirse que la demografía histórica inicialmente fue considerada como una suerte de subgénero de los estudios de historia social y económica aunque poco a poco fue logrando diferenciarse y adquirir personería propia. Un campo al que ingresaban quienes, familiarizados con las matemáticas, las estadísticas y los censos, se preocupaban por los temas de población por razones de interés en asuntos sociales más amplios o en aquellos más bien propios de la economía o la sociología, en cuyo caso se les concedía perspectiva histórica.

Aproximadamente a partir de 1940 los importantes y pioneros trabajos de la llamada Escuela de California o Escuela de Berkeley que se hicieron más numerosos en las décadas siguientes gracias a Woodrow Borah y Sherburne F. Cook, lo mismo que a Angel Rosenblat y Nicolás Sánchez Albornoz, permitieron ir advirtiendo que la historia demográfica, especialmente aplicada al caso de Hispanoamérica, servía para develar, siguiendo métodos o modelos propios, asuntos tan importantes como el impacto de la colonización, pero también el mestizaje y los patrones de migración aborigen. En efecto, la demografía histórica viene acentuando su tratamiento de asuntos relacionados no solo con movimientos migratorios, crecimiento o caída poblacional y fecundidad, natalidad o mortalidad, sino también con los patrones de la conducta social en el pasado. Como sabemos, en base a series documentales la demografía histórica se ocupa no solo de cálculos de población en el pasado sino también de la relación de la densidad poblacional y sus cambios con los marcos geográficos, medio-ambientales, políticos e institucionales de ahí que asuntos como el divorcio, formas de asentamiento, salubridad, medicina e incidencia de las enfermedades relacionadas con diversos aspectos de la sociedad, como por ejemplo la economía y la salud, entre otros, hacen de la demografía histórica un género que no es solo descriptivo o que se agota en meras cifras. En medio de este panorama, los libros y artículos de Noble David Cook sobre la demografía en Hispanoamérica y su detenido análisis del caso peruano constituyen a estas alturas obras clásicas en la materia.

Como acabamos de adelantar a pesar de que los trabajos de demografía histórica tienen valor por sí mismos en el propósito de acercarnos al conocimiento del pasado, sus cultores están cada vez más interesados en relacionar sus estimaciones con las instituciones, los valores y los comportamientos de diversos grupos que forman parte del todo social. Ejemplo de ello es el trabajo de David Cook y Alexandra Parma Un caso de bigamia transatlántica (Madrid 1992). Además, quienes trabajan historia social y económica no solo emplean los resultados alcanzados por la demografía histórica sino discuten esos logros, sus procedimientos y presupuestos teóricos.

Ha pasado un cuarto de siglo desde que se publicara en su versión original en inglés el libro que hoy presentamos y, a pesar de que ya en ese momento se podía considerar una obra completa y fundamental en la materia, los cambios que ofrece en esta su versión en español, no solo obedecen a que al amplio dominio del autor sobre la materia se suma un ejercicio de autorreflexión sobre la obra realizada sino también al hecho conocido de que la investigación de un asunto, en realidad nunca cesa y que nuestra mirada al pasado también se renueva a través de la conocida visión de paralaje puesto que nuestro punto de observación va variando. Bastará señalar al respecto -en palabras del propio David Cook- la forma cómo ha revisado la propia obra que ahora pone en nuestras manos: «Aquí, en la introducción a la primera edición en español, deseo resumir la tesis del libro, evaluar la naturaleza y el significado de las críticas recibidas, presentar algunas sugerencias modestas para futuras investigaciones y, por último incluir una lista de los trabajos publicados sobre el tema después de 1981» (p. 15).

Para captar en toda su dimensión el aporte de David Cook a la demografía histórica de los Andes, particularmente el espacio que comprendió primero el dominio incaico y luego el virreinato peruano, es muy importante observar cómo articula los diversos asuntos que contempla en La catástrofe demográfica andina.

En primer lugar, basándose en evidencias y tras una evaluación de diversos modelos o instrumentos de estimación demográfica David Cook considera que la población indígena del Perú -al momento de iniciarse los contactos con Europa -como mínimo habría alcanzado los 4 millones de habitantes en la costa, sierra y oriente peruanos pero se inclina a pensar que hacia 1520 la población andina en el entonces Perú prehispánico habría sido de 9 millones de habitantes. Deja entonces establecido que la conocida catástrofe demográfica por efectos de la conquista y colonización llevada a cabo por los españoles debe describirse como una abrupta caída a poco más de un millón cincuenta años después de iniciada la conquista de los Andes hasta rondar los 600 mil hacia 1620 habiendo evidencias para considerar un colapso total en la costa.

Lo que sigue entonces es su estudio sobre la catástrofe demográfica es decir no solo la pormenorización de los estimados que lo llevan a plantear las cifras que se acaban de mencionar sino la explicación misma del proceso de contracción demográfica. Aquí se advierte, todavía con mayor nitidez, que su historia demográfica es una historia social ya que el propio autor nos dice:«Mi objetivo es impartir al lector no solo un concepto de la experiencia demográfica de un pueblo en una coyuntura crítica de su historia, sino también una comprensión de la dinámica del cambio» (p. 171) y lo hace desde la costa norte, el punto desde donde se inició la ocupación española de los Andes.

El estudio y parte de los criterios para el análisis que lleva a cabo se expresan en los títulos de los capítulos que muestran la evidente intención explicativa del proceso demográfico durante el primer siglo del proceso colonial y entonces se referirá al primer contacto: la costa norte, el centro del control hispano: la costa central, enfermedades, terremotos y sequías: la costa sur; asimismo, el área intermedia: la sierra norte, minería y población en la sierra central y, finalmente, cuna indígena: la sierra sur.

El proceso demográfico es descrito como colapso en la franja costera y en la zona de baja altura de la sierra norte. Esa catástrofe demográfica no fue pareja ya que por ejemplo, una provisión confiable de agua y una base económica sólida habrían favorecido el mantenimiento de la población en algunos puntos como en el área de Lambayeque. En la sierra la disminución también fue selectiva de manera tal que por ejemplo, en las zonas de las fronteras serranas con la región de la selva la disminución de la población fue rápida porque las condiciones de baja altura y alta humedad favorecieron la incidencia de enfermedades como la viruela, sarampión y gripe que se daban también en otros lugares pero que se sumaban a aquellas otras de también rápida propagación como la fiebre amarilla gracias a los mosquitos (pp.312-313). Es sumamente importante tomar en cuenta que, en sus conclusiones, David Cook plantea que en la sierra, propiamente dicha, se produjo una espiral descendente pero en forma menos pronunciada durante la época estudiada lo que permitió que durante ese momento crucial todavía hubiera concentración de población nativa en la sierra central y meridional lo que explicaría, usando la variable demográfica, por qué «La presencia de grandes poblaciones permitió a los indios de la sierra conservar instituciones sociales y económicas mucho después de que ellas se hubiesen perdido en la costa y el extremo norte » (p. 311).

De todas maneras, considera los procesos de migraciones internas de los pobladores indígenas, sus causas y consecuencias en este segundo aspecto da cuenta de la disminución de los nacimientos y el debilitamiento de los patrones tradicionales de parentesco lo que formó parte del nuevo panorama social. Al detallar la crisis demográfica y los factores que la produjeron el autor presta especial atención a las epidemias y las condiciones que marcaran su gran incidencia entre los nativos. Es interesante su llamado de atención acerca de que tras los periodos endémicos se elevaba la natalidad de lo que se desaprende un presupuesto muy importante como es considerar al proceso de colapso demográfico como un fenómeno complejo que contiene, a pesar de la tendencia continua de declive, pequeños ciclos de crecimiento.

Finalmente, es muy destacable que en esta edición se muestren junto a una bibliografía actualizada una breve pero sustanciosa compulsa de fuentes así como el apéndice con datos extraídos de las mismas y adecuadamente sistematizados. Si solo consideráramos estas últimas secciones del libro y las uniéramos al prefacio a la edición en español y a la titulada Introducción: el problema en perspectiva tendríamos un manual para trabajar demografía histórica andina útil para los investigadores y evidentemente para la formación de las nuevas generaciones de historiadores. Más allá de las cifras y los cálculos, este libro de David Cook es una historia de la población andina en perspectiva de mediana duración (del periodo prehispánico hasta la instalación del dominio colonial y su régimen virreinal) y de cambio, es decir que su estudio forma parte indispensable de todo estudio acerca del proceso de cambio vivido por los hombres y mujeres andinos durante el primer siglo de la presencia española en los Andes. Su estudio si bien le permite llegar a conclusiones generales surge de análisis pormenorizados o específicos que le permiten distinguir entre el colapso total y la catástrofe o el crecimiento en medio de la contracción poblacional. Por lo tanto, La catástrofe demográfica andina. Perú 1520-1620 en su conjunto resulta, en realidad, una ventura historiográfica.

 

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